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¿Porqué quieres vivir presente?

Los momentos más felices de tu vida los has vivido estando presente, ¿A qué esperas para salir de la prisión de tu mente?

Haz memoria, ¿Cuál es el momento más feliz de tu vida? ¿Cuáles eran las sensaciones? Recuerda algún otro más si puedes, ¡Date el gustazo! Y ahora comprueba: ¿En alguno de esos momentos estabas rumiando sobre el pasado o el futuro? La respuesta es que no: la felicidad es para los que saben estar presentes.

Y qué significa estar presentes, porque por más que lo intentes no puedes estar pasada o futura, tú te vas a pasar toda tu vida exclusivamente en el presente. El pasado es una memoria en tu cabeza. El futuro son ideas que seguramente ni siquiera se cumplan. Así pues, ¡Ya está! ¡Vivimos presentes!

Sí…y no. Porque si tu atención está puesta en el pasado o en el futuro, realmente no estás atendiendo al presente, y esto hace que sí, estés aquí, pero no de verdad. Cuanto más estás en la mente, en tus pensamientos, planificaciones, etc. menos estás en la magia que ocurre a tu alrededor, y menos puedes amarla.

Son nuestros miedos, nuestras ganas de controlar la vida las que hacen que surja este `yo psicológico´ o ego para analizar todo cuanto ocurre y buscar la manera de protegernos. ¿Lo reconoces? Es ese que te susurra ideas casi todo el día. Al ego le interesa protegernos, por eso nace, pero es incapaz de amar. El amor surge cuando el ego calla y podemos abrir el corazón a lo que está ocurriendo en el presente.

Así, mientras entreguemos nuestra atención a nuestro ego la belleza de la vida se nos escapa entre los dedos y las coloridas experiencias que nos ocurren se vuelven un gris con tonalidades claras u oscuras mientras nuestro ego las disecciona con el pensamiento. Cuánto más queremos escapar del dolor, más ego.

Como dijo Gurdieff, “estamos en una prisión. Si quieres salir lo primero que necesitas saber es que estás en una prisión. Si crees que ya eres libre, entonces no puedes escapar”.

¿Y cómo escapar? Esta pregunta, es el comienzo de nuestro camino espiritual. Un camino con muchos giros, cuesta arribas y cuestas abajo. Con compañeros de viaje. Con grandes dolores internos que llaman a ser entendidos y resueltos. En el camino encontrarás muchos valiosos maestros, a veces en personas inesperadas. Te indicarán por dónde puede llevarte tu camino. Pero eres tú quien debe elegir por donde seguir, porque tu camino es único y nadie más lo ha caminado jamás.

La gran aventura de liberarte más y más y más nos llama a todos los que queremos vivir más felices, más presentes.

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